Hace unos meses me llegó un piso que estaba a muy buen precio en la capital, como no podía ir a verlo contacté con la agente comercial que lo llevaba, esta se llamaba Irene, estuvimos llamándonos el uno al otro además de intercambiar varios emails. La chica era muy simpática y por su tono de voz debía ser joven, trabamos una amistad entre cliente y vendedor, y durante un tiempo estuvimos manteniendo conversaciones subidas de tono.
Hasta que un día por fin el propietario del inmueble aceptó mi propuesta y compré el apartamento, dándole poderes a Irene para que actuara en mi nombre para la adquisición de la propiedad.
Cuando volví a la ciudad visite la web Figgmi.ch porque llegue con muchas ganas de sexo, de tanto tiempo fantaseando con Irene. Después de pasar una buena tarde con una de sus chicas, llame a Irene y quedé con ella para la entrega de llaves en mi nuevo apartamento, llegué a eso de las 17:30 a la vivienda llame a la puerta y una chica morena con pelo largo castaño, vestida con una camisa blanca semitransparente muy sexy y una falda gris larga me recibió con una sonrisa, no me había equivocado era una mujer atractiva y muy sensual a la par de joven y profesional.
– ¿Simón? – dijo ella.
– ¿Irene? – le respondí yo.
Se podía sentir la tensión sexual que se había creado entre los dos, pero ella tan profesional como parecía, para relajar el momento, empezó a enseñarme el piso y a explicarme todo el papeleo que debíamos revisar y firmar, después de estos tramites burocráticos, parecía que el ambiente de tensión sexual que había en un principio se empezaba a relajar y empezábamos a sonreír los dos mas tranquilos.
Una vez terminada la parte del papeleo, hubo un momento en el que sorprendí a Irene mordiéndose los labios y atusándose el pelo hacia la derecha dejando a la vista en su cuello un lunar marroncito claro el cual me llamaba mucho la atención y me causaba una excitación tremenda. Me quedé parado mirándola y ella también se quedó mirándome sin mover ni un pelo entonces ni corto ni perezoso me acerqué a ella y la bese en los labios, ella primero se quedo parada, pero enseguida se tiro sobre mi y estuvimos largo rato besándonos.
Después de unos besos húmedos y calientes, con mis manos comencé a abrazar el cuerpo de Irene contra mi cuerpo mientras que acariciaba su cuerpo y dirigía mis manos hacia sus senos los cuales en poco tiempo tuve en mis manos. Cuando eso sucedió comencé a desabrochar su camisa botón a botón, mientras ella se quedó quieta mirando como mis manos hacían la labor de quitarle la ropa.
Comencé a besarle uno de sus pechos antes de pasar al mordisquear el otro y saborear cada uno de esos dos magníficos pechos. Escuchaba sus gemidos de placer y eso hacía que mi miembro se pusiera más erecto hasta que ya no pude aguantar más y me levanté del sofá y hice que ella se levantará y le desabroche la falda la cual resbaló por sus piernas cayendo al suelo dejándola casi desnuda solo con unas medias y los zapatos. Con ella frente a mí totalmente desnuda comencé desnudarme yo quitándome mi chaqueta y desabrochando unos botones mientras Irene no apartaba la mirada de mí y de mi cuerpo hasta que quede completamente desnudo, ella no pudo contenerse su cara de excitación cuando vio mi miembro y eso que mi polla es de tamaño medio. La cogí de la mano y estuvimos caminando por la casa hasta que encontramos el dormitorio.
Una vez en el dormitorio ella se quitó los zapatos y se tumbó en la cama le hice un gesto con la mano para que se tumbara encima mía ella no lo dudó se puso encima de mi cuerpo guiando mi miembro hacia su raja comenzando así a practicar el coito yo le veo un poco mi cuerpo para que mientras me estaba follando a Irene pudiera comerme esos pechos duros y erectos que había catado anteriormente.
Irene era muy salvaje y cabalgando en mi miembro me demostraba que era muy fogosa y caliente, votaba con mucho énfasis sobre mi cuerpo y yo poco a poco me tumbaba en la cama y ponía mis manos en su cintura sintiendo como ella se dejaba caer con más fuerza para que mi miembro entrara más profundamente y de forma más salvajes dentro de ella. Después de un rato penetrándola duro mientras cabalgaba sobre mi miembro note como que ella cada vez estaba mas y mas mojada y sintiendo como se estaba corriendo de placer.
Hicimos una pausa en la que no paramos de besarnos y tocarnos, era tanta la excitación que al momento la puse a cuatro patas y le clave mi miembro en su coño empapado. La cogía fuerte de la cintura y le daba besos en los hombros y la cabeza volteaba la cabeza y miraba sonriendo entonces aproveché para humedecer mi dedo corazón y metérselo por el ano algo que ella con una sonrisa picarona me dio permiso para continuar.
Saque mi miembro de su coño y lo puse en la entrada de su mano luego con delicadeza comencé a introducirlo dentro de su agujero negro llegando en escasos minutos a estar completamente dentro de en el. Luego comencé a acelerar el ritmo y penetrarla duro mientras ella miraba para hacia atrás y se mordía los labios gimiendo fuerte haciéndome saber que estaba disfrutando de la penetración anal. Acabe sacándosela de su culo y corriéndome sobre el dejándoselo empepado de mi semen.
Tras esta experiencia no he vuelto verde Irene pero de seguro que pronto la volveré a ver porque hay muchos pisos que quiero ver y muchas camas que quiero probar con ella